08 junio, 2006

Si yo fuera una valienta
le colaría entre frases del examen de artes y libros de Cortázar un:

"¿Vos sabés que sos perfecto?"

él se reiría y se le iluminarían sus ojos verdes;
se le escaparían las palabras
y en ese momento yo volvería a Cortázar.

Esos mismo ojos me verían cuestionándose las palabras
pero en el fondo entendería que no tiene que decir nada;
sonreiría y me preguntaría:

"¿Rayuela como va?"

De archivo

Esto se lo escribí a alguien hace un tiempo, lo posteo igual a como lo escribí. Si lo cambio perdería el sentido

Estaba caminando hace unos días, quería ser tarde pero era temprano... Todo se pintaba de un amarillo más intenso, a lo largo sólo un gran reflejo amarillo en el lago... Soplaba viento, casi tarde de diciembre en San José, pero era marzo, ya había pasado el tiempo, el tiempo no deja de pasar.

Iba caminando sin rumbo fijo, había mucho que ver, mucho que oír, mucho que ¿sentir?... pero eso llamó mi atención; yo tenía una cara inexpresiva (o muy expresiva, no sé, no la ví) por algo él me cuestionó, al ver mi atención sabía que no eran sólo pedazos de papel con forma a lo largo de varios hilos; los pedazos de papel tenían nombre para todos, y un nombre más importante para mí... probablemente no sólo un nombre.

Ahí estaban, entre dos árboles, movidas por el viento... parecía que volaban, eran muchas, de colores y además pintadas por el horizonte; un gran hilo sujetaba muchos más, que buscaban el suelo, pero ellas no, ellas se mantenían a flote... se movían, sé que querían volar.

Pasaban los segundos, los minutos y ahí me quería quedar, quería que eso fuera para mí, por mí; pero sólo llegaban recuerdos, palabras, unos cuantos abrazos... se cortaba el tiempo y la distancia y era de nuevo febrero... o era abril? Y era aquí o era allá? No sabía si ahora era realmente como es.

Conté una historia, dejada atrás por el tiempo, de como mañana hace dos años doblaron mi papel de vida a la mitad, y luego a la otra mitad... como por un tiempo se fue doblando más y más, hasta ser una de esas que estaban guindadas, hasta que mi papel fue una grulla y quería volar. Expliqué también como una grulla terminada no se puede doblar más, hay que dejarla ser lejos de las manos, dejarla balancearse con el viento... en un hilo.

07 junio, 2006

¿Si sobran las palabras?

Pues nada, está bien. Realmente admiro manejar el silencio, más difícil que manejar las palabras. Los silencios incómodos son falta de comunicación, porque tan importante la palabra como el silencio.

Se pueden decir mil cosas, pero callando otras se puede decir más. El silencio es un enunciado algunas veces más poderoso que la palabra, más aún cuando se grita y no se dice.

Relativo por supuesto, en unos casos sólo a gritos y en otros el silencio no dice nada.

En eso estaba pensando realmente: lo que es no saber interpretar un silencio. Algunas veces no lo logro, algunas veces no lo logran con lo que no digo. Creo que se intenta (o más bien intento yo) llenar con algo los vacíos sin pensar que pueden no estar vacíos.

Se me vienen frases a la cabeza: "Un silencio dice más que mil palabras", "El que calla otorga". Mi favorita es "Si no te hablo será porque prefiero ser el dueño de mi silencio"... sin embargo ninguna me lleva realmente a lo que estaba pensando.

Entonces no se puede ni generalizar el silencio, porque como muchas cosas: depende. Es que no es lo mismo mirar(se) en silencio durante unos minutos que un correo electrónico no contestado o una falta de respuesta en una ventana del messenger; digo, por eso del post-modernismo.

05 junio, 2006

De mis libros

Tengo un libro en la mesa de noche amontonado con los demás, están uno encima de otro sin orden. Algunos están en el tope aunque ya los haya terminado; los que estoy leyendo actualmente a veces están en el fondo, hay más de un separador entre sus páginas. La historia avanza diferente cada día.

Este es uno de los que he leído menos, lo he ojeado un par de veces pero nada más; conforme avanzo en las primeras oraciones me atrapa, no quiero dejarlo... el libro me cautiva, ninguna palabra es suficiente.

Una página tras otra, leo rápido, es un torrente de palabras; pero de un momento a otro blanco, páginas y páginas en blanco, numeradas pero en blanco. No hay capítulos, no hay títulos... sólo nada, sólo blanco.

En la búsqueda desesperada de palabras llega el final, reaparecen las palabras hechas un mar; un final hermosamente escrito, el final perfecto y regresa ese sentimiento de las primeras oraciones. Cierro el libro después de haber "terminado"... sin embargo realmente no ha terminado, falta tanto.

¿Qué hago con un final tan hermoso que no tiene desarrollo?

02 junio, 2006

Somatizando

Mi papá ha pasado el día viendo películas, yo entre la compu y mi cama; así seguiremos el resto del día, de tener mucha suerte, porque si no será el resto del fin de semana. Estamos somatizando (yo de fijo, no sé si él... de seguro que diría que JAMÁS y que cómo se me ocurre semejante tontera)

Ya lo veía venir, llevo días de no dormir bien; horarios de sueño desordenados, comidas desordenadas, cuarto desordenado, cosas pendientes desordenadas, trabajos desordenados, exámenes desordenados y en especial, pensamientos desordenados. Que desorden!!

Llega el punto que corro tanto y llevo tanto que mi cuerpo dice "¡No me da la gana!", me ataca con dolores horribles que en otras ocasiones termina con buscapina intravenosa (al menos eso me dicen que es... yo que sé!); esta vez espero que no de para tanto, eso es horrible.

Es cuando no sirve esto de postergar asuntos, de meterlos en una cajita y guardarlos para luego; tengo una carpeta etiquetada "Cuando tenga tiempo" y todo termina ahí; nada peor que las cargas acumuladas.

Ahora tengo que frenar, no es que quiera, no es que pueda: es que me obligan fuerzas fuera de mi control (pues sí, si estoy somatizando esta bajo mi control no? pues NO! yo trato y no funciona). Será un fin de semana como me lo permita el organismo, todo queda en segundo plano y será él el que decida.


El bosque hoy


01 junio, 2006

Cuento hecho música

"Su vida es como un libro"

... me dijo. La explicación básicamente era que yo veía mi vida como un libro; probablemente es por mis constantes referencias a las palabras, a capítulos.
Sí, probablemente veo mi vida como un libro (o como un blog ¿?)

-Su vida es una melodía-

... se me olvidó contestarle. Es que sé que su pensamiento está lleno de notas, de canciones, de sonidos. Seguro por eso cuesta un poco recordar otras cosas, se pierde en la traducción.

"Si usted hace un cuento yo lo hago música"

... me dijo. Eso ya ha pasado, sólo que esta vez sería literal.



Eso era, no lo escribí en el momento, pero fue un cuento hecho música.