29 agosto, 2007

Miedo

A la palabra miedo no hay que definirla; una vez que se ha sentido, la sola aparición de esas 5 letras llevan a la definición interna... a la estela de sensación que cada miedo ha dejado.

Cuando se conoce el miedo, cuando se entiende la vulnerabilidad de todo (en especial nosotros mismos) cualquier acontecimiento es condicionado por él. Por el miedo al miedo, por el miedo al miedo hecho realidad, por el miedo a lo que no se hizo y por el miedo a lo que tal vez vendrá.

Hay miedos que no cuajan nunca, que se quedan líquidos y se filtran en la mente... después no hay nada de que preocuparse.




Nota: Pensando nada más, que nadie sea presa del miedo...

2 comentarios:

Humo en tus ojos dijo...

Yo quiero una poci[on para hacerlos liquidos a todos -o sea, les quiero liquidar-.Porque no me gusta cuando se ponen viscosos.

:: Cianuro :: dijo...

los miedos son raros.. vienen en todos los estados: los solidos como piedra en zapato o nudo en garganta, los líquidos como agua o lluvia o espera, y los gaseosos, como niebla, incertidumbre y que hacen crujir las ramas de adentro del corazon.. que feos!.. pero bueno. .peores miedos has tenido!